Autor: Miguel Guédez
Una obra audiovisual siempre es producto de mucho esfuerzo, de un gran equipo técnico, pero sobre todo de un norte bien claro y definido.
Once upon a time in Venezuela lo tuvo todo para ser un gran documental, si partimos de la interesante comunidad, Congo Mirador, en el Estado Zulia, que se delimitó para la obra. Sin embargo, el drama, o valdría decir en este caso, los dramas del documental se diluyen entre sí, perdiendo potencia cada uno en cuestión. En este sentido, el conflicto entre la opositora y la pro chavista, se ve disminuido por, por ejemplo, múltiples retratos al mundo infantil de las niñas de la zona o los diversos testimonios de ancianos desdentados, que muy poco aportan al drama principal.
El siguiente conflicto central, la propia realidad miserable de Congo Mirador, tampoco se logra desarollar argumentativa o emotivamente porque al sesgar el problema reduciéndolo a una única causa como es la indiferencia de las autoridades gubernamentales del chavismo, cierra el compás a las múltiples implicaciones que pueden ser la causa de los problemas de la comunidad.
Es de destacar los momentos de inmensa carga poética y simbólica como lo son las mudanzas de las casas a través del lago. Creo que se pudo haber tejido un interesante guion solo a través del poder evocador de estas imágenes.
Toda obra es una síntesis de una época, síntesis de obras y un orden de ideas que apuntan en una dirección. A este documental le faltó síntesis, purgar la maleza, y menos parcialización, en este sentido, sobra la entrevista final al gobernador del estado, porque también cabría preguntar qué ha hecho la oposición por esta comunidad, o si una comunidad de ese tipo, marginada de nacimiento, tendría un futuro promisorio de por sí, sin necesidad de la interferencia de un ente superior que aboge por el destino de sus pobladores.
Un documental que a ratos se paraliza, se detiene, porque no se desarrollan eficazmente los conflictos que te plantean al inicio de la obra. Es probable que reducido a la mitad de su duración pueda funcionar, si se sabe purgar lo más valioso de todo
